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Recuerdos deportivos

Fue un crack y pudo haberlo sido más: Victorio Casa

Fue uno de los grandes surgidos del fútbol marplatense. Tuve la suerte de verlo jugar desde sus comienzos. Era un pibe y ya integraba la primera de Deportivo Norte, entonces en la "B".


En el amplio patio de la sede de Guido y Necochea, mostraba sus virtudes futbolísticas, incluso después de los partidos, cuando sus compañeros compartían los sandwiches y las gaseosas, "el mayor premio" en ese entonces. Pero Victorio dejaba eso de lado. Prefirió siempre la pelota.
Jugó su último partido en Deportivo en forma oficial antes de emigrar a Buenos Aires el sábado 28 de octubre de 1961, el día en que justamente cumplía 18 años. Le ganaron a Huracán 3 a 2 en cancha de River, con goles de Yacuzzi, "El Chapa" Sartorio y el propio Casa.
El no era un goleador. Apenas anotó tres goles ese año, uno de ellos de penal. En ese partido de despedida de su Deportivo Norte, el equipo se integró con Enríquez, Bellantonio y Cardoso; Frascarelli, Stomas y Yacuzzi; Monterde, Choco, Sartorio, Casa y R.V. González. Fue el cotejo de cierre del torneo que Al Ver Verás ganó en condición de invicto con 39 puntos, escoltado por Alvarado y Talleres con 32 y Deportivo 25.

Su pase a San Lorenzo

Lo que vino después es historia conocida, incluso para los jóvenes. Victorio Casa ingresó a San Lorenzo de Almagro y conformó aquella formación conocida como "Los Caras Sucias". Jugó allí del 62 al 65 y concluyó profesionalmente en Platense en 1966.
Victorio Casa fue un crack de los grandes y pudo haberlo sido más de no haber mediado aquel hecho desgraciado del 11 de abril de 1964, cuando estacionó su coche frente a la ESMA y lo baleó un centinela, por lo que perdió su brazo derecho.

"Voy a volver pronto"... y volvió

A poco de aquel hecho viajé a Buenos Aires, cuando él estaba internado en el Sanatorio De Cusatis y pude verlo rodeado de mucha gente, en su mayoría del fútbol. Compañeros y rivales ocasionales estaban allí. Algunos, la mayoría, serios, preocupados por el amigo golpeado como Rafael Albrecht, Rattín, Lonardi y tantos otros.
Ingresé a la habitación 315 y me pareció ver al Victorio de siempre. Bromeando, riendo -al menos por fuera- y hasta pidiéndome que no me olvidara "de mandarle saludos a la gente del Diario LA CAPITAL".
Nadie hablaba allí de las consecuencias del accidente. Victorio llevaba la voz cantante con sus chistes. En un momento quedé a solas con él y se sinceró: "Los muchachos me alientan, pero ellos no saben que yo sé que 'me piantaron' el brazo. Pero decí en el diario que en un mes vuelvo a jugar". Y cumplió. Volvió al viejo Gasómetro el 25 de mayo, frente a Banfield, 45 días después del accidente.

Entereza y elogiable humor

Cuando me disponía a dejar la habitación, Victorio vio que se asomaba "Toscano" Rendo, flamante adquisición de San Lorenzo. "Pasá Rendo...", le dijo. Y éste le preguntó: "¿Cómo estás?". "Ando fenómeno -respondió Casa-, hace un rato, cuando me levanté le amagué a mi vieja (llamaba así cariñosamente a su madre) y tenés que ver cómo pasó de largo!!!"
Aquel "Carasucia" que compartió halagos con Doval, Veira, Areán, Telch y Carotti volvió a jugar y fue uno más, como él quería. Respetado y querido, pero aplicándole la marca fuerte, como siempre.
El inefable "Bambino" Veira, dijo alguna vez: "Casita fue un grande y de no haber mediado aquello, hubiera sido más grande todavía. A veces me daba vergüenza gritar un gol mío porque Casita se pasaba a cuatro o cinco tipos, los dejaba tirados y me la dejaba servida. Fue un grande con todas las letras".
Volviendo a la actualidad, no hace mucho me enteré por Carlos Flacavento, el ex temperamental futbolista que llegó a compartir con Casa muchos momentos en Deportivo Norte y es dueño de un nutrido anecdotario, que Victorio le preguntó en la parrilla de "El Gato" Mignini: "Hace mucho que no veo a Raúl Ramírez..., ¿debe estar viejo, no?"
Sí, es cierto Victorio. Pero no se te vaya a dar por alcanzarme... hace un par de dias despues de investigar un poco cumplio 66 años.

Nacio un 28 de octubre de 1943

Fuente: Diario la Capital de mar del plata.

 

VICTORIO FRANCISCO

En San Lorenzo jugó 72 partidos y convirtió 5 goles (1962-66)

Debutó el 9 de septiembre de 1962 (San Lorenzo 3 - Ferro 2)


*Emblema de los Carasucias

*Con la selección argentina fue campeón de la Copa de Las Naciones en tierra brasileña (1964)



"Era rápido y bastante habilidoso, Reconozco que, por momentos, abusaba un poco de la gambeta, pero era así. Cuando nos juntábamos con Horacio Doval hacíamos algunas cosas increíbles. Los Carasucias. Era bárbaro aquel grupo. Nos divertíamos muchísmo. Y ojo que también demostramos ser buenos profesionales. Claro que el dinero que se manejaba por entonces nada tiene que ver con la actualidad. Pero la plata va y viene. Me quedo con el recuerdo de aquellos tiempos en San Lorenzo" (Casa, en el libro San Lorenzo Querido 100 años de Pasión de Alberto Deán).

 

 

NOTA DE OLÉ (2000):

Victorio Casa perdió el brazo derecho cuando una noche le disparon desde la Escuela de Mécanica de la Armada. Volvió 45 días después: "Me faltaba estabilidad al principio, pero la habilidad no la había perdido, gambeteaba con la cintura". 

El 11 de abril de 1965 a Victorio Francisco Casa le tuvieron que cortar tres cuartos de su brazo derecho. Era jugador de San Lorenzo y el playboy de su barrio, Florida. "A las ocho y media de la noche salimos con mi peluquero y dos minitas. Fuimos en mi auto, para el lado de la cancha de River. Comimos un choricito... pasó una hora. Volvimos por la Costanera. Estábamos escuchando Inolvidable, de Tito Rodríguez. Me metí por una calle muy oscura y paré el coche. Entonces sentí el ruido de la ametralladora. Pa, pa, pa y pa. Cuando me vi, no tenía la mano. Seguí con el auto hasta Libertador. Un tachero me reconoció y me llevó al Pirovano. El doctor me dijo: "Pibe, no es nada". "¿No es nada? Tengo la mano en la mano, hermano". Me anestesiaron. Pensé que estaba muerto. Al otro día, el doctor me dijo: "El brazo lo tenés". Me había puesto una venda y la escarbé. ¿Qué lo voy a tener?".

De puro temor, un joven oficial de la Marina le disparó. Nunca se conoció su nombre y Casa nunca movió un dedo por averiguarlo. Tardó 10 días en asumir que ya no iba a tener el brazo derecho. La preocupación pasó a ser su retorno al fútbol. Entra entonces la historia del clásico doctor escéptico y que el paciente se arrogue haber vencido a la medicina. En este caso, parece cierto. Casa volvió a jugar el 25 de mayo, 45 días después del accidente.

"El día del accidente fue un accidente, nada más. Decían que estaba borracho y nunca probé un whisky. O que era a la madrugada. Y yo no era de salir de noche. Si las minas están a la tarde. En el barrio, me esperaban en la esquina. Iba con el coche último modelo y era el rey Arturo. Las satisfacciones más lindas las tuve sin un brazo. Fui el único futbolista del mundo en jugar sin un brazo". En el bar en donde para, funciona también la peña El Ciclón. Allí, a Victorio Francisco Casa lo conocen como un escurridizo y como un lindo fanfarrón.

Página creada por Federico77 con la colaboración de guscuervocapo.

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