Villa Epecuén: un pueblo poco conocido de Argentina

Argentina goza de sitios muy interesantes que quizás no tienen la popularidad que se merecen, este podría ser el caso de Villa Epecuén un pueblo que no tiene mucha publicidad pero que es muy interesante por su historia y su condición actual.

Ubicado en la provincia de Buenos Aires, está muy cerca de la ciudad de Carhué el principal lugar para hospedarse y visitar uno de los poblados más interesantes de la provincia de Argentina, Villa Epecuén es un lugar para viajar en el tiempo y observar como la naturaleza puede cambiar nuestro entorno.

Un pueblo en ruinas

La principal razón por la que debes conocer este pueblo, es porque Villa Epecuén es el recuerdo de sus mejores tiempos. Un pueblo abandonado, deshabitado que solo quedan sus ruinas.

Árboles muertos, edificios deteriorados, automóviles oxidados y un montón de cosas que muestra como el tiempo y el agua cambió radicalmente este lugar. Miles de turistas, fotógrafos, youtubers, historiadores y antropólogos acuden a este lugar para presenciar este peculiar poblado.

Historia

Villa Epecuén fue un pueblo que tuvo alrededor de 1500 habitantes, y tenía una industria de turismo poderosa, recibía entre 20mil y 25mil turistas en los tiempos de verano, la mayoría deseosa de visitar la laguna de Epecuén.

Sin embargo su época dorada (70s) se terminó definitivamente en 1985, cuando el terraplén que protegía y dividía a los habitantes del pueblo entre la laguna, colapsó y dejó pasar grandes cantidades de agua que inundaron la villa.

Los habitantes tuvieron que evacuar totalmente el lugar, dejando atrás sus vidas, trabajos y estructuras. Durante mucho tiempo el pueblo estuvo 7 metros bajo el agua, sin embargo el gobierno trabajó para reconstruir los diques y terraplenes para reducir el nivel del agua.

Por esta razón hoy en día Villa Epecuén esta prácticamente en su totalidad en la superficie, es una especie de Atlantis que muestra como el deterioro del agua y del tiempo afecta nuestras estructuras.

Además las sensaciones que se general al visitar un lugar que fue prácticamente borrado del mapa y que perdió totalmente sus estilo de vida lo hace muy atractivo para los turistas.

Su único habitante

Si bien no hay una población instaurada en Villa Epecuén, todavía funciona de hogar a una persona que ha sobrevivido con el paso del tiempo y ha vivido las mejores y peores épocas de este pueblo de la Argentina.

Se trata de Pablo Novack un hombre de aproximadamente 91 años que ha vivido toda su vida aquí desde 1930; nunca ha pensado en mudarse, presenció con sus propios ojos la inundación.

Es todo un ícono, embajador turístico y cultural del pueblo, llamado por muchos como el guardián de la villa recibe a los turistas y pasea cada día todo el pueblo recordando sus mejores tiempos.